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GUADALUPE Y LAS SANTAS

 

2010/02/21 Domingo

 

   Ya nos habían hablado del pequeño archipielago de Las Santas, que descubrio Colón en su segundo viaje a América, como un lugar delicioso en el que pasar unos días de descanso. Cuatro islotes a siete millas al sur de Guadalupe, con un fondeadero perfecto y un pueblecito digno de un cuento de piratas.

En este lugar pasamos cuatro días relajados, con visita a unas calas del norte, que nos complacen muchísimo, incluso participamos de espectadores en el desfile carnavalesco, de coreografía un poco cutre, en consonancia con el escaso populismo del villorio.

Como digo, al quinto día hacemos planes para movernos por la zona, navegamos hacia la costa de sotavento de Guadalupe. Junto a la población de Basse Terre, hay un pequeño puerto y a él nos dirigimos, diez millas de navegación con el viento por la aleta.

En un plis-plas nos plantamos en el faro del viejo fuerte, la punta más meridional de Guadalupe, y dos millas al norte encontramos el puerto, penetramos muy despacio porque el calado es mínimo, escasamente veinte centímetros bajo la quilla, mientras el Cap's explora un poco más al norte el muelle junto a Basse Terre.

El puerto no es muy recomendable, pantalanes hundidos, un par de barcos también, por un ciclón que pasó por aquí el pasado año, además, poco espacio para maniobrar y nadie que nos atienda, media vuelta y hacemos planes conjuntos para ir a otro lugar, ya que en Basse Terre, tampoco hay nada interesante.

De barco a barco hablamos y barajamos la posibilidad de navegar hasta Point A'Pitre, la capital de Guadalupe, aunque comento que nos comeremos una ceñida de aupa para rodear la isla por la parte sur

Nada más abandonar el sotavento de la isla nos entran de lleno los veinte nudos de viento en el morro, como me olía cuando hemos izado la mayor a la salida del puertecillo ya le había puesto el primer rizo, aviso al Cap's de lo que le espera cuando asome el morro, pero como va sola la pareja, deciden de no darse la paliza con los bordos que hay que hacer y se dirigen al fondeadero de Les Saintes de un solo bordo, para desde allí el día siguiente navegar hasta Point A'Pitre.

La ventaja de llevar en proa el foque auto-virante, los bordos poco nos cansan y en poco más de cuatro horas, alcanzamos el canal de entrada al puerto de point A'Pitre, donde se encuentra la marina de Bas du Fort, grande y bien equipada de servicios, aunque salvo el super, todo se encuentra cerrado por carnavales.

Al día siguiente nos dedicamos a la limpieza del barco, el aseo de la ropa y hacer una revisión de las poleas en la perilla del mastil, que desde hace unos días la driza de mayor la noto un poco torpe y efectivamente, las nuevas poleas que puse en Canarias, no han dado buen resultado y la de la mayor se encuentra un poco deteriorada, como lleva dos poleas cambio la driza a la otra, pero como es del mismo material tengo que ir pensando en sustituirlas de nuevo y pensar ya algo drastico y fiable para que no me sigan tocando la moral, las dichosas poleitas.

El Cap's III llega a primera hora de la tarde, solicitan amarre y sugiero al marinero que les pongan cerca nuestro y como ha quedado hoy mismo un hueco libre amarran junto a nosotros.

Para celebrar el reencuentro nos vamos a cenar

A Guiller se le acaba su tiempo de vacaciones, el viernes ha de coger el vuelo de regreso para Bilbao, así que María me sugiere navegar hasta Martinica en dos etapas, me parece bien la idea y en vez de salir a fondear a la isla de Gosser, salgamos esta misma tarde del miércoles y pasemos noche en Dominica.

Preparamos todo nos despedimos del Cap's III hasta el sábado y soltamos amarras, después de comer, para llegar a Portsmouth ya entrada la noche y evitar a los "gorrillas náuticos" que en la anterior ocasión les dimos esquinazo, 40 millas que navegamos con un viento de 15 nudos de través, dejando Les Saintes por estribor, una gozada de navegación, nos turnamos a la caña los tres, la puesta de sol espectacular entre Les saintes y Guadalupe, aunque el rayo verde sigue sin dejarse ver.

A las 9 de la noche hacemos entrada en la bahía de Portsmouth, con las luces de navegación apagadas para hacernos invisibles, desde la mesa de cartas, con el radar conectado controlo la situación de los barcos fondeados y nos situamos discretamente junto al último de los fondeados a 12 metros de fondo, largando bastante cadena.

Justo antes de amanecer, a las seis de la mañana ya estamos levantando el ancla y poniendo rumbo sur, a motor, que todavía no han conectado el ventilador.

Nueva navegada a motor y vela hasta Martinica, fondeamos a comer en San Pierre y reconocer el fondeadero donde haremos noche al día siguiente.

Seguimos hasta Fort de France, las últimas 12 millas, echamos el ancla en el sitio bien conocido, salimos a dar una vuelta y cenar para despedir a Guiller, no encontramos un restaurante adecuado y por no seguir dando vueltas por una ciudad casi desierta nos metemos en un McDonals.

Despedimos a guiller con un abrazo, hacemos unas compras de verduras y salimos después de comer hacia San Pierre, para quitarnos dos horas de navegación al día siguiente.

Largamos el ancla en el mismo lugar que lo hicimos ayer, desembarcamos para visitar la villa, en la que aún guardan vestigios de la truculenta erupción volcánica, que acabó con la vida de casi todos sus habitantes y el explendor de la ciudad apelada la pequeña París de las Antillas.

Cenamos y pronto a dormirque al día siguiente vamos a salir con la amanecida.

Las setenta millas hasta Les Saintes han sido de los días que disfruto navegando, viento no demasiado fuerte pero de diferentes intensidades y direcciones que me hacen estar constantemente trimando velas, hasta el spi he sacado durante la travesía entre Martinica y Dominica, aunque poco ha durado su uso por una subida del viento.

La costa de Dominica con brisas rolonas pero apenas he tenido que utilizar el motor y el canal hasta Les Saintes una gozada navegando por encima de ocho nudos, entrada en las islas por el paso de las Damas, que como ya lo conozco, a toda vela hasta el fondeadero de Le Bourg, donde nos reencontramos con nuestros amigos y el Cap's III

 
  

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